El yacimiento ibérico del «Cerro de las Cabezas» ha proporcionado cuatro piezas líticas que identificamos como pertenecientes a tornos de alfarero.
Este oppidum ya ha sido puesto de manifiesto como un centro productor y difusor de cerámica ibérica.
A través del análisis e interpretación de estas piezas y de las referencias obtenidas en otros yacimientos de la Península Ibérica y del Próximo Oriente, hemos podido confirmar que dos de estas piezas corresponden a un mismo torno, por lo que podemos considerar esta circunstancia como excepcional, dado que hasta el momento, en la Península Ibérica solo se tienen noticias de hallazgos de piezas descontextualizadas y dispersas.
Nos encontramos así, con el primer torno protohistórico completo adscrito a una cronología en torno al siglo III a.C.